28 de febrero de 2011
23 de febrero de 2011
Me despierto pensando si hoy te voy a ver , pero es inútil negarlo : tú me estás atrapando otra vez .
Eres un ángel maldito , eres la dama más cruel , un arma de doble filo .
Contigo sólo puedo perder , tú me estás atrapando otra vez .
Y aunque alguien me advirtió nunca dije que no . Y ahora tengo que esconder las heridas .
Y ese pulso que jugué porque quise lo perdí , nunca me podré alejar de ti .
Te extraño cuando llega la noche,pero te odio de día.Después me subo a tu coche,y dejo pasar la vida.
Debería dejarte , irme lejos no volver . Pero es inútil negarlo , tu me estás atrapando otra vez ;
Contigo sólo puedo perder .
Y aunque alguien me advirtió nunca dije que no . Y ahora tengo que esconder las heridas .
Y ese pulso que jugué porque quise lo perdí , nunca me podré alejar de ti .
8 de febrero de 2011
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.
Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.
Cómo podrías renacer sin antes haber quedado reducido a ceniza.
En la realidad no ocurre nada que corresponda rigurosamente a la lógica.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
Amo a los que no saben vivir sino encaminados al hundimiento; pues son los únicos que cruzan el abismo.
La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.
Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.
Cómo podrías renacer sin antes haber quedado reducido a ceniza.
En la realidad no ocurre nada que corresponda rigurosamente a la lógica.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
Amo a los que no saben vivir sino encaminados al hundimiento; pues son los únicos que cruzan el abismo.
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