27 de octubre de 2011

¿Qué entendemos por discreción?

Según varios sitios de internet las definiciones más acertadas son estas:
  • Reserva o cautela para no decir algo que se sabe o piensa.
  • Prudencia y reserva para no contar cosas confidenciales

Y así podemos definir discreto/a como: Persona o conducta que se caracteriza por su moderación, prudencia y sensatez.

Cuando la discreción es un acuerdo común entre dos partes, y una de esas dos partes no cumple con el acuerdo ¿podemos hablar entonces de imprudencia e insensatez?, ¿qué podemos hacer en este caso?, ¿qué debemos hacer si somos la parte fiel del acuerdo?, ¿y si somos quienes rompimos ese acuerdo?.

Si se trata de cosas confidenciales, secretos o situaciones que son acordadas mantenerse ocultas para evitar conflictos, dos personas que lo sepan ya son multitud. Ninguna de esas personas va a estar segura de que el otro mantuvo el secreto a salvo. ¿Qué ocurre si se rompe el acuerdo y en lugar de dos personas, son tres quienes poseen ese secreto? Las posibilidades de que salga a la luz se incrementan.. Ya no serán dos personas que puedan o no verse tentadas a romper este pacto, sino tres. Además la tercer persona no fue parte del acuerdo original, lo que significa que tal vez no analizó las consecuencias de dejar a la luz este preciado secreto y lógicamente no lo valora tanto como las personas que hicieron el acuerdo inicial.

Sin embargo, por más que se considere a las personas del acuerdo original como las más sensatas y como quienes valoran más este secreto hay una parte del acuerdo que lo valora más que otra (Siendo el caso que el acuerdo solo se rompa por una parte, y no por las dos).

¿Qué hacer si somos quienes rompimos el acuerdo? Primero que todo pensar por qué lo hicimos. ¿Obtenemos algún beneficio de esto? ¿Por qué acordamos algo que no seríamos capaces de hacer? ¿La situación nos desbordó? ¿Nos arrepentimos de romper este acuerdo? ¿Volveríamos a hacerlo?. Lo más indicado en estos casos, si nos importa la persona con la que hicimos este pacto, es hablarlo. Confesarle que no pudimos sostener el secreto. Si le hablamos sinceramente tal vez nos entienda, y siempre va a ser mejor hablarlo a que esta persona se entere por terceros que rompiste el acuerdo.



¿Qué hacer si somos quienes mantuvimos el secreto a salvo? En este caso debemos analizar si la persona merece que volvamos a depositar nuestra confianza en ella. Alguien que rompió este tipo de acuerdo, puede romper otro de la misma manera. Hay que analizar si esta persona consideró en el momento de romper el pacto la importancia que le dabas al asunto. Si se arrepiente, o si esta orgullosa de hacerlo. Si es capaz de mantener un secreto, o si es capaz de cumplir algún tipo de pacto. Luego de analizar si es una persona de confianza o no, se deben charlar los motivos por los cuales el secreto "se le fue de las manos". Si fue intencionado o por error. En caso de que esta persona rompa intencionalmente el pacto con el fin de perjudicarte, o con alguna mala intención no es necesario que te diga que debes hacer.. Claramente esa persona no merece tu confianza, sino una buena piña XD (no estoy a favor de la violencia... pero... ) . En caso de que haya sido consecuencia de un desborde emocional debe charlarse por que no puede contenerse, siendo solo un secreto de miles que hay en el mundo, qué fue lo que lo llevo a "confesar". En definitiva, esta a criterio de cada persona y dependiendo de la situación si puede ser "perdonado" o no por romper el acuerdo. Lo que si, se recomienda para futuros acuerdos, pactos o secretos, mayor prudencia de quien no rompio el acuerdo. La venganza no es algo sensato. Más sensato es analizar antes de depositar una vez más el voto de confianza en esta persona, si lo merece o no. Y que la experiencia sirva para ser más prudencial en otras situaciones con otras personas.


¿Qué hacer si somos el tercero? Recibimos un preciado secreto de una persona que anteriormente hizo un acuerdo de "guardar el secreto bajo llave" pero lo rompió y precisamente con vos. Varias son las medidas que podemos tomar al respecto. Si nos interesa perjudicar a algunas (o ambas) de las partes del acuerdo inicial podemos divulgarlo por aquí y allá. Si queremos ser fieles a aquella persona que nos lo contó, guardremos el secreto como debería haber hecho inicialmente esta persona, intentando demostrarle cómo debe hacerse. Si queremos perjudicar o hacer entrar en razón de una forma un tanto drástica a quien rompió el acuerdo, lo ideal es contarle a la persona que mantuvo el secreto a salvo que la otra parte lo traicionó. Si somos de los que nos gusta divulgar, no tomaremos medidas para con el que confiesa. Pero si somos de los que preferimos mantener el secreto a salvo, tendremos cierta prudencia con esta persona, ya que nos ha demostrado que no sabe guardar un secreto.

Si hemos pasado por estos tres lugares haremos una nota esperando que quienes traicionaron tu confianza, recapaciten; quienes te contaron el secreto que no debían, sepan que crees que son un poquito boca floja y lo mejor es no contarles absoutamente todo; y quienes fueron víctimas de tu confesión, sepan que ahora los comprendes... ^^


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